Las dos primeras horas de clase las paso haciendo dibujitos y coloreando las etiquetas para los libros que estuve haciendo ayer. Me han quedado muuuy chulas!! A los peques les han encantado!!!
Como todas las mañanas, van pasando los grupos de los mayores repartiendo los cubos de agua para que los alumnos puedan beber agua potable mientras están en clase. Algunos de ellos entran también a pagar el "canteen" de sus hermanos pequeños.
Después de comer, vuelvo a clase y Samuel se va. Como no sé qué hacer para que los niños se tranquilicen un poco, y lo único que tengo a mano son unos bolígrafos de colores, me hago un dibujito en la mano simulando una cara (algo que todos hemos hecho alguna vez) y, mientras todos me miran boquiabiertos, consigo que se callen simplemente levantando mi mano. Cuando ya están todos callados y preguntando qué es eso, les presento a mi amiga, la pinto los labios y aprovecho para contarles un cuento del libro de inglés adelantando la clase que daré mañana. Les ha encantado y todos querían que les dibujase uno. Que algo tan simple pueda hacer feliz a tanto niño... Creo que me he reído yo más que ellos!!!!! Y ya es decir...
Esta tarde ha salido el tema de la metodología que aquí usan los profesores, y me he parado a pensar en que, desde que le dije a Samuel que en España hace muchos años que ha cambiado la forma de enseñar, y que hay ciertas cosas que están prohibidas, no ha vuelto a usar tanto las formas aquí vigentes, por lo menos cuando yo estoy delante....
Cuando salimos de clase, Jay nos convence a María y a mí para probar los "tro-tros". Son unas furgonetas-taxi ,como los autobuses urbanos que todos conocemos, cada uno con su ruta, aunque con la pequeña diferencia de que aquí no existe el límite de personas en un automóvil. Os podéis imaginar: si en una furgoneta caben unas 10 personas, en un tro-tro pueden llegar a ir 30. Es bastante más económico que un taxi privado; cuesta unas 20-30 pesewas (la mitad en euros, es decir, 10-20 céntimos, independientemente de tu parada). Vamos a Adum a comprar unas cosas que necesitamos en el supermercado, damos una vuelta y volvemos a casa en un taxi compartido, algo que aquí también se lleva mucho porque, al igual que los tro-tros, también son más baratos.
Llegamos a casa justo para la cena, a las 19h. Como no hay internet y tengo mucho sueño, me voy a mimirrr!!!!!Mañana será otro día.... Besoooooooooooooooooooooooootes!!!!!!
Es admirable la labor que estás desempeñando al ayudar a estos niños, haciéndoles sonreir de la forma en que muestras en las fotografías.
ResponderEliminarSaludos de Paula.