lunes, 28 de noviembre de 2011

Meda ase paaaa......

Al principio era todo tan difícil… Todo me venía grande, no sabía qué hacer con los niños, cómo comportarme con ellos, cómo hablarles, qué actividades podía hacer…
Realmente me duele que, ahora que en cierto modo me empiezo a acomodar en las clases, que nos conocemos y nos llevamos bien, nos tenemos que ir…
A parte de ser la primera vez en “enfrentarme” a una clase, estamos con unos niños muy diferentes a los que conocemos en los colegios españoles. Para nada quiero decir que sean mejores o peores en un lado, para nada. Me refiero a que son realidades distintas, contextos distintos, y como tales, hay diferentes necesidades a la hora de educarlos, hay que tener en cuenta lo que tienen y lo que pueden llegar a conseguir de acuerdo con el entorno en el que se encuentran. Y, de verdad, es muy difícil.

Y hoy me he dado cuenta de eso.

Hoy he conocido a la felicidad en persona. Me ha saludado unas 50 veces, una vez por cada niño que recibía un sacapuntas, una goma de borrar y una caja de lápices de colores. No sabían dónde meterse de la felicidad. No sabía dónde meterme de la emoción.
Seguramente todos hayáis escuchado alguna vez alguna expresión como “hay niños que se mueren de hambre” o “hay niños que hacen lo que sea por un boli”. Pues es verdad. Estas cosas pasan, y a diario.
Os agradezco desde lo más profundo de mi corazón vuestras ganas de ayudar y lo bien que lo estáis haciendo.

Hay muchos niños cuyos padres no pueden pagar el “canteen” (que es el dinero que se recoge por las mañanas); muchos niños no pueden comprar material escolar. Pero no es sólo en nuestro colegio, es en TODOS.
La labor de los maristas es intentar conseguir que los que tienen mucho den, los que tienen lo suficiente den y los que tienen poco también den. Es una manera de abrir las mentes, de hacer saber al mundo que hay que compartir. Que si en vez de haber un grupo pequeño que tiene demasiado y otro grupo enorme que tiene muy poco o NADA, hubiera un grupo homogéneo, todo sería más fácil. Todos tendríamos para comer, para vestir, para VIVIR.
Para aquéllos que estéis interesados con colaborar más allá de lo que ya estáis haciendo, que sepáis que SE PUEDE. Que 1 cedi no llega a ser 50 céntimos de euro, y con eso se pueden hacer maravillas. Solamente tenéis que poneros en contacto, tener ilusión y ghanas ;)
En cuanto tengamos tiempo vamos a ir a ver un orfanato y a las “niñas de la calle”.
De nuevo gracias. Gracias.
GRACIAS




2 comentarios:

  1. No hay nada más satisfactorio que acostarte con la tranquilidad del deber cumplido; posiblemente te quede un puntillo de incertidumbre por el que ocurrirá mañana, como acometeremos otro nuevo reto, otra nueva experiencia, otra barrera que superar.......... Pero cuando se tiene la fuerza del compromiso y de saber lo que se quiere, esas trabas se superan sin problemas.

    Salud

    Carlos

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  2. Muchas gracias Carlos!!!
    Leer comentarios como el tuyo transmiten mucha fuerza!
    Por supuesto, todos los días termino con ese puntillo de incertidumbre al que te refieres, pienso si de verdad estaremos haciendo algo por ellos. Y es que aún quedan tantas cosas por hacer... Pero tienes razón, con el compromiso y las ganas, todo está hecho!! Así que procuraremos hacer todo lo que podamos!!
    Muchos abrazos para todos!!
    Paula

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