Viernes 11 noviembre
Hoy vienen los chicos de Buokrom junto con Rosa a nuestro cole. El motivo de su visita es que vamos a hacer un teatrillo para explicarle de una manera entretenida y lúdica a los alumnos de 4º, 5º y 6º algunos derechos que tienen como niños.
Algunos de los derechos que tratamos fueron: al agua potable, a la comida, a la educación y a la no discriminación.
Después de nuestra profesional actuación (en inglés, claro), les hacemos algunas preguntas para saber lo que opinan...
Descubrimos que muchos de ellos (muchos muchos) no tienen agua potable en casa (algo bastante común, ni si quiera nosotros podemos beber del grifo) y tienen que ir a buscarla, algunos cerca de su casa y otros a algún pueblo, y más de una vez al día.
Les explicamos que, al ser niños, donde tienen que estar es en el cole, y no trabajando, pero muchos también nos dicen que, a parte de estudiar, también trabajan. (Nota: todos alucinan cuando nos tocan las manos, porque dicen que las tenemos muy suaves y, claro, eso significa que no trabajamos mucho... Que me lo diga Samuel por ejemplo vale, pero que lo digan niños de Primaria..... da que pensar)
Si a cualquiera de nosotros nos preguntan que cuántas comidas tenemos que hacer al día, no dudamos en que debemos hacer 5. A nosotros nos contestan al unísono que 3.
Al oír esta respuesta, preguntamos que si hay alguno que coma menos de 3 veces al día y, por supuesto, son muchos los que contestan afirmativamente: en el recreo y en la comida del cole. (Hay unos puestecitos de madera en la que unas mujeres cocinan galletitas, una especie de rollitos de primavera, patatas de yame... y lo venden a un precio asequible para los niños).
Si los preguntas que para qué comemos las personas, contestan que para tener energía para poder trabajar y crecer (que no al revés).
Les pedimos a los niños que hagan un dibujo libre sobre algún derecho, ya que en España van a hacer un calendario son los dibujos que esta misma noche seleccionaremos.
Otro granito de arena (o esa es nuestra esperanza).
Al llegar del cole, cogemos algo de ropa y ponemos rumbo a Buokrom para pasar el fin de semana. Un viaje en taxi que dura algo más de dos horas, ya que hay que cruzar la ciudad de una punta a otra y hay bastante tráfico.
Recorriendo la ciudad se ve muchísima gente y otros tantos baldes a la cabeza, unos a la cabeza de mujeres y otros en la de niños. Todos caminan por medio de la carretera y llevan a cuestas un gran repertorio: desde telas hasta empanadas de carne/pescado, pasando por bolsas de agua, papel higiénico, chocolate, plantain chips, productos de limpieza, gafas, cinturones, tarjetas de saldo y mil cosas más.
Por fin llegamos a Buokrom... algo que parecía imposible!! Cenamos, vemos una peli y a mimir!!!!!!!!
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