Arranca la última semana de nuestra estancia en tierras
africanas…
Hoy por fin están las fotocopias de los exámenes!!! (cierto
es que no conté que el viernes tampoco estaban… Como dice Gifty, “¡esto es
África!”)
Después de la asamblea diaria, todos los alumnos entran en
clase, colocan sus mesas y se ponen a rezar para que les salgan bien (es que si
no, no se me calman, algo tenía que hacer!).
Samuel explica en la clase de María y en la mía cómo tienen
que hacer el primer examen: Inglés.
El examen consta de:
- un texto
- 7 preguntas de comprensión
- 8 preguntas de gramática
- 5 palabras a las que le falta una letra, la cual tienen
que escribir teniendo 3 opciones
Al final del examen, hay dibujadas unas líneas, que es donde
tienen que escribir las respuestas de las primeras preguntas.
Cuando empiezan a escribir les digo que si tienen alguna
duda que levanten la mano y que yo me acercaré a sus mesas. Menos mal que
durante todo el examen voy pasando para ver cómo lo están haciendo, porque no
se han enterado muy bien de lo que tienen que contestar y de dónde lo tienen
que hacer. Toca explicar otra vez y, con todo y con eso, hay algunos que lo
siguen haciendo a su manera. Creo que todavía les falta mucha práctica con la
comprensión oral, porque como sabéis, aquí lo suelen aprender todo por
repetición.
Cuando llegamos a su casa, la encontramos cocinando en la
calle con brasas. Enseguida se levanta para saludarnos y, aunque no habla muy
bien inglés, no para de darnos las gracias por ir a verles y de decirnos “que
Dios os bendiga” (una frase que escuchamos mucho).
Lo que nosotros llamamos “casa”, aquí es una habitación con
camas (dependiendo de las personas que vivan), una nevera (si acaso) y armarios
(más de lo mismo). La cocina es la calle o algún pasillo de fuera de la casa,
donde más tarde vemos a la madre de Verla comiendo con un hermano suyo.
Verla no puede comer fufú con nosotras porque, al haber dado
a luz hace poco, no puede comer pollo, sino que solamente se puede alimentar a
base de pescado deshidratado (ese pescadito que vemos por doquier, tanto en las
calles como en el mercado, y que se reconoce a millas por su peculiar olor).
Ohene está constipadito, pobre. Es extraño para nosotras,
porque hace bastante calor, pero sí es verdad que con el Harmattan refresca por
las noches, y eso a un recién nacido no le viene nada bien!
Después de comer, nos echaríamos una siesta española, pero
no puede ser, tenemos que ir al colee!!
Llegamos con un pelín de retraso, pero
todavía no han empezado a hacer el examen de RME (Religion and Moral
Instruction). El examen consta de 15 preguntas tipo test y 5 preguntas cortas a
desarrollar.
Al llegar a casa, descansamos un ratito y yo empiezo a
empaquetar ropa; la ropa que se va a quedar aquí.
Y como seguimos sin internet, cenamos y nos vamos a dormir
como niñas buenas!!!
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