Hoy se supone que deberían empezar los exámenes pero,
después de casi tres horas de espera, las fotocopias no llegan, por lo que se
posponen para mañana.

María y yo bajamos al Kindergarten en el tiempo libre.
Pasamos un rato con los niños y con Madame Margaret. Ella lleva 13 años
trabajando para este colegio y nos cuenta lo difícil que es pagar el “school
fees”, el “canteen”, el transporte y todo lo demás, además de mantener una
familia y una casa, MÁS AÚN siendo viuda como es ella. También nos cuenta que
tiene 68 niños en Nursery (1º de infantil) y que, tras muchas candidatas,
ninguna ha durado mucho tiempo, “no tienen paciencia con los niños” (algo
primordial para ser maestro).
Dejamos a los enanitos y nos vamos a ver a nuestro sobri!!!
La madre de Verla nos ha preparado las plantain
chips que tanto nos gustan. A Ohene le ha entrado hipo. Su mami corta un hilo
que sobra de un pañuelo y se lo pone al bebé en la cabeza. Puesto que no da
resultado, le pone también una cerilla. Al rato se le acaba pasando, claro
está.
A Verla le da mucha pena que nos tengamos que ir, ya que no
podremos asistir a la fiesta que celebrarán en Enero para darle la bienvenida a
nuestro sobrinito. En esa fiesta se le pondrá el nombre. Todos los invitados
escribirán un nombre en un papel y al que haya escrito el nombre que le pondrá
el padre se le dará un regalo.
Después de una sesión de fotos con nuestro pequeñito,
volvemos al cole.

Cuando llego a clase me encuentro a varios niños más mayores
en mi clase. Como no hay exámenes ni van a dar clase, juegan con ellos, les
hacen preguntas de teoría… Tienen mucho sentido protector. Un día me
preguntaron unas niñas de 5º que cuentas hermanas tenía, contesté que 3, y me
dijeron que entonces debería ser la más pequeña, porque se nota lo que me gusta
dar mimos y recibirlos (jé). Los más mayores dan de la mano a los pequeños y
éstos siempre siempre les obedencen.
*Todos los días sale el SOL*
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