A pesar de levantarnos a la misma hora de todos los días
(6.00am), salimos de casa a las 9.30.
Por el camino hablamos de muchas cosas, entre ellas del
sueldo medio de un profesor, que ronda los 1.200-1500 cedis al año (que
haciendo las cuentas son unos 120 cedis al mes, menos de 60 euros).
Hablando con un amigo
profesor el otro día, me comentaba que cobra 120 cedis al mes, 60 de ellos son
para transporte (ya que le cuesta 2 cedis al día ir al colegio y volver a su
casa), 50 cedis son para su hija, le sobran 10 cedis para pagar la casa, comer
y demás. Sin comentarios.
El colegio se encuentra en Ahwir3n, cerca de Kokofu (cerca
también del Lago Bosomtwe que visitamos hace unos findes). John nos cuenta que
la carretera que atraviesa estos pueblos es nueva. Le preguntamos que de dónde
sale el dinero para hacerlas y dice que piden dinero a Europa. Dinero prestado
claro, luego hay que devolverlo.
Entramos en la casa donde viven algunos hermanos maristas,
la cual construyeron ellos mismos, junto con la residencia femenina que hay enfrente.
El colegio ahora pertenece al gobierno, el cual está construyendo una nueva
casa para los profesores, un edificio que servirá como residencia para los
chicos (que por ahora están viviendo en un edificio construido por ellos mismos
a modo de prácticas) y una biblioteca, cuya construcción comenzó a principios
de este año pero, por motivos económicos, ha tenido que detenerse. Hasta ahora
están utilizando un aula como biblioteca, pero necesitan más aulas, también en
construcción.
El sistema educativo está dividido de la siguiente manera:
- 1 año de Nursery
- 2 años de Kindergarten
- 6 años de Primaria
- 4 años de Junior High School
- 4 años de Senior High School
- Universidad
Al tratarse de un Senior High School, tiene cuatro cursos.
Unos 800 alumnos que hay ahora mismo y que proceden de distintas ciudades
ghanesas, pueden elegir entre estas opciones: arte, agricultura, carpintería o
negocios.
También visitamos el espacio donde cocinan para tantísimos
alumnos: un pequeño patio al aire libre, lleno de cacerolas enormes de metal y
de leña para el fuego.
Comen en una sala multiusos: comedor, iglesia,
entretenimiento, alguna que otra clase…
A este colegio, como a otros muchos, también vienen
voluntarios. Incluso una alumna nos pregunta si conocemos a Ingrid, una
voluntaria holandesa que la está apadrinando para que pueda estudiar. Como ella
hay muchos niños y niñas que no pueden pagar los estudios y, por consiguiente,
tienen que dejar el colegio y ponerse a trabajar, independientemente de su edad
(que no supone ningún problema). Los que tienen más suerte, son apadrinados y
pueden continuar sus estudios tan valiosísimos.
Diariamente vemos a muchos niños por la calle en horario
escolar, pequeños y no tan pequeños, lo cual quiere decir que no tienen nada,
simplemente para llegar al día siguiente.

De camino a casa pasamos por la casa del holandés amigo de
John, situada en Denyase, donde vive con su mujer. Ambos son voluntarios. Ella
trabaja en el orfanato de Kokofu (el cual una vez se incendió, y se llevó a
casa a unos 20 bebés…), y él es enviado por la FIFA para entrenar a los chicos
y a los mismos entrenadores de fútbol. (En el Saint Joseph hay un par de
porterías en el descampado y estos meses está allí entrenando a los chicos).
Mi sister Akosua necesita una siestecita porque no se encuentra muy bien, pero nos cuidamos mutuamenteee!!! Me subo a planchar y disfrutamos de una tarde de relax...
(no me quiero iiiiir mamaaaaaa papaaaaaaaaa, lo sientoooooo!!!!!;)

