miércoles, 11 de abril de 2012

Escapada!!!!


Con nada más que un ratito de sueño, a las 5 am ponemos rumbo hacia la Región Central.








Kakum National Park tiene 375 km2 y está localizado en un pueblecito llamado Abrafo. Estamos aquí para conocer el “Canopy Walkway”, construido por dos canadienses. Tiene 7 puentes construidos con ramas y redes de seguridad. En uno de estos puentes puedes ver, a 40 metros de altura, las plantas y animales que habitan este lugar.







Después paramos a ver a los cocodrilos.... sólo un ratito....





 De esta pequeña parada nos vamos a Elmina, a la playitaa!!! También nos lo merecemos no??? :)


El castillo de Elmina fue construido por los portugueses en 1482 como asentamiento en la “Costa de Oro” (nombre que le pusieron los europeos a lo que hoy conocemos como Ghana) que descubrieron en 1471. Los portugueses pasaron desde Senegal hasta la India, que era lo que buscaban, por lo que iban haciendo asentamientos para sus comercios. Lo llamaron “São Jorge da Mina” y es uno de los edificios europeos más antiguos en África.

En 1637 los holandeses tomaron el castillo desde una colina y cambiaron su nombre por el de “Elmina Castle”.
Puerta del "no retorno". Creo que no hace falta aclarar  mucho más.





Para evitar la mista táctica que utilizaron ellos para bombardear el castillo, construyeron en esa colina el “fuerte de San Jaime”, el cual hoy se conoce como “Fort St. Jago”, que en principio fue “Fort Koenraadsburg”.









El castillo fue construido, como he dicho antes, como enclave para almacenar bienes que serían transportados más tarde y, cuando comenzó la trata de esclavos, lo utilizaron para ellos, en su mayoría de Ghana y alrededores, llevados allí por los ashantis, y con América por destino, hasta 1814, año en el que los holandeses prohibieron esta trata de esclavos.



Hasta finales del siglo XVIII, más de treinta mil esclavos pasaron por el castillo de Elmina cada año.
En 1872 el castillo fue cedido a los británicos, cuando en Viena se repartieron los países de África, y, desde 1957 (año de la independencia de Ghana) ha sido utilizado como casa para los policías ghaneses en formación y como colegio. Hoy en día es un museo.




Durante la visita por el castillo, nos encerraban por unos segundos en salas como la del "no retorno". Se siente mucha angustia porque, en una habitación tan pequeña, metían a muchísimas PERSONAS, con un cuadradito mínimo para ventilación... 





Ya de noche, y después de un largo viaje, llegamos a la comunidad de los hermanos en Accra. Cenamos y a mimir, que ha sido un día muy duro y mañana lo será más…

Nos despedimos de Kumasi


-“¿Dónde meto esto?”
+“En LA caja”

Estas dos frases resumen la mañana del sábado.

Lo que tenemos no es una caja cualquiera, no, es LA caja. La que mandaron con los materiales desde España, que la estamos usando para meter ropa y demás enseres para las niñas de la calle. Así que toooodo va para dentro!!!


Con Anita intentamos aprender a hacer la salsa para el fufú, un día lo intentaré en mi casa, pero ni por asomo me quedará igual que a ella!

Después de jugar un rato con las maletas, la caja y limpiar las habitaciones, nos vamos con los hermanos a Buokrom, donde tenemos la cena de despedida.

Estamos todos los hermanos de las dos comunidades, Rosa, Juan (que también se viene a España), Jose Antonio (un arquitecto recién llegado de España) y nosotros 5.

Como en todas las celebraciones, una persona de cada comunidad (o todas las que quieran) habla por ella para expresar sentimientos, alguna anécdota… en fin, lo que queramos contar. Al llegar mi turno, no sé qué decir, son tantas cosas las que he vivido y aprendido que solamente tengo palabras de gratitud…

Según vamos hablando, vamos haciendo la entrega de regalos. Los hermanos nos han regalado a cada uno un batik (una tela ghanesa de varios colores, pintada a mano) y nosotros les hemos comprado unas botellitas de vino. Los de nuestra comunidad, Kwadaso, nos han regalado a María y a mí un vestido africano!! Ahora sí que sí!!!!!!

Después de la emotiva cena, nos vamos a tomar algo con Markus y Frederick, a quienes tanto vamos echar de menos…

martes, 10 de abril de 2012

De nuevo a inmigración, mercado y centro cultural!


Después de casi una hora, nos devuelven nuestros pasaportes sellados (ya no somos ilegaleeees) y nos damos una vueltecita por Adum.
 Vamos en busca de Collins, quien, como siempre muy amable, nos acompaña a María y a mí al Central Market. Parece mentira que la primera vez que fuimos yo no quería volver, y ahora vendría todos los días!!!!!

Después de un par de pérdidas y muchas, muuuuuchas vueltas, encontramos lo que estábamos buscando y salimos de este gran mercado, tan lleno de gente, de cientos de olores y colores, tan lleno de cosas esperando a ser vendidas, de gente esperando a ganar algo de dinero, y de niñas pululando con sus palanganas buscando algo para transportar o descansando en algún rincón…

Si normalmente está lleno de gente, imagináos ahora que se acerca la Navidad… Es imposible moverse!!!! Pero como tenemos a nuestro amigo guía, vamos más tranquilas.

Os dejo unas cuantas fotos del mercado para que difrutéis de él en la medida de lo posible.
 Me encantaría que pudieseis sentir, oler y tocar todo lo que nosotras pudimos, porque se agudizan todos los sentidos.....










Ahora nos dirigimos al Cultural Center. Sí, otra vez!!!!

Y como dos buenas africanas, nos vamos en busca de un tro-tro o taxi compartido para volver a casa. Esta vez nos “colamos” en un taxi compartido!

Al volver a casa, comenzamos la odisea de las maletas, y qué penita nos da!



Nada más terminar de cenar, nos vamos a tomar algo con nuestra gran amiga y hermana Gifty, quien tanto nos ha cuidado, para despedirnos de ella.

Y a dormir se ha dicho!!!

Último día de cole...




Harmatán en Kumasi.






Para empezar bien la mañana, nos cogemos un tro-tro con destino Sabin-Akrofrom.













Para nuestra sorpresa, hoy tampoco hay exámenes, no han llegado las fotocopias, por lo que los harán cuando empiece el próximo trimestre.
Bajamos al Kindergarten, donde hemos quedado con Madame Margaret para que nos lleve a su pueblo, donde hace dos años estuvieron unas compañeras de Salamanca de voluntariado.
El motivo de nuestra visita es conocer el colegio y su casa.

Clase de Madame Margaret de Kindergarten



Es un pueblo pequeñito, llamado Afrancho. Nada más entrar vemos una iglesia y un par de edificios, uno de los cuales es el de Primaria y el otro, el de Infantil (no hemos podido entrar en ellos).
Después de andar un poquito, nos paramos en un lugar lleno de escombros donde se encuentra su madre, que para nada habla inglés, pero nosotras, después de dos meses, manejamos algunas frases en twi!


Resulta que esos escombros son, o eran, parte de su casa. Se derrumbó hace dos años y no tiene dinero para edificar de nuevo (compraron los bloques de cemento pero no tienen para la mano de obra. El saco de cemento cuesta 15 cedis, y eso aquí es mucho dinero) por lo que ella, sus 5 hijos y todos sus nietos, viven en dos pequeños edificios que no se derrumbaron.
Entramos en una habitación muy pequeñita en la que hay un par de camas y algunas cajas con cosas. En esa habitación duermen 7 personas.






Llegamos al colegio, tenemos tantas cosas que hacer y tan poco tiempo!!
Vamos a despedirnos de los novicios que tanto echamos de menos esta semana, y a darle la tortilla de patatas a las mujeres que cocinan en el cole.
Volvemos a clase. En teoría deberían estar haciendo el examen de Twi, pero ¿a qué no sabéis que ocurre? Las copias no están aquí…
Cuando nos queremos dar cuenta, estamos en la última reunión de los profesores antes de las vacaciones de navidad, a las 4pm. Al terminar cada trimestre hacen una.
Nos felicitamos las navidades y, entre risas y comida, algunos comentan algunos aspectos del colegio, de cómo ha ido el curso. Por ejemplo, la directora les felicita porque ha visto que han usado menos la vara durante este trimestre. Dice que tienen que saber que existen más métodos para castigar a los niños…







Nos despedimos de las últimas niñas que quedan en el cole recogiendo, fregando y lavando ropa. No sé si las da más pena a ellas o a nosotras, pero a alguna que otra se le cae alguna lágrima…

Últimos abrazos, últimas sonrisas, últimos mimitos…

Al llegar a casa, ponemos las últimas lavadoras y nos vamos a tomar algo con los españoles con Frederick y Markus